¿ES POSIBLE LA INDEPENDENCIA EN POLÍTICA?
Las últimas elecciones celebradas en distintas Comunidades Autónomas con motivo de la aprobación de sus respectivos Estatutos han puesto de manifiesto la baja participación de los ciudadanos y eso que se trataba de votar la norma más próxima y que más podía afectar a sus vidas. Este hecho se complementa con otro: la desilusión que los ciudadanos de «a pie» sienten ante los grandes partidos preocupados por sus intereses partidistas que no siempre son los de los ciudadanos y la distancia que suele haber entre los candidatos que van en sus listas municipales y la aceptación que esos candidatos tienen entre el pueblo. Cualquier candidato va en las listas ante todo y sobre todo porque lo ha colocado su partido pero pocas o ninguna vez va en ellas porque así los demanden los distintos sectores sociales.